Serlo y creérselo

Hoy en día la transparencia en los Ayuntamientos y los diferentes órganos públicos se ha convertido en un indicador elemental de calidad de los diferentes gobiernos que aspiran a mantener estándares democráticos altos.

Entre esos estándares democráticos es medular el acceso a la información pública de forma transversal alcanzando todas las áreas de gestión de un Ayuntamiento. La contratación, la gestión presupuestaria y la acción de gobierno sin duda forman parte del universo que debe garantizar la máxima transparencia a los vecinos.

Es necesario que la transparencia tenga un enfoque directo al vecino, garantizando en primer lugar la publicación de los diferentes datos y objetivos de gestión como los planes estratégicos a medio y largo plazo o los programas electorales para poder hacer un seguimiento y una evaluación del grado de cumplimiento de los diferentes compromisos adquiridos por los gestores institucionales.

En este marco las administraciones no deben quedarse exclusivamente en la publicación de los diferentes indicadores en algún lugar recóndito de la página web institucional de turno, se debe dar un paso más facilitando su acceso de forma sencilla y los más importante, publicar de forma legible y simplificada el máximo número de datos y referencias para que todos los vecinos puedan interpretar y comprender la información aportada por la institución.

Cuando aumenta, se simplifica y se publica toda la información en poder del sector público se garantiza un mayor conocimiento generalizado se garantiza un mejor conocimiento de las diferentes iniciativas, oportunidades y procedimientos generando mayores perspectivas para tomar decisiones por parte de los vecinos.

El conocer qué, quienes, cómo, cuándo y cuánto no debe ser el simple cumplimiento de una ley, hoy en día nuestros vecinos nos exigen a los representantes públicos una cultura de la transparencia y este objetivo debería ser la meta de cualquier administración para que de esta forma podamos lograr una sociedad mejor, más plural, más exigente, más informada, más participativa, con un objetivo claro, conseguir un verdadero gobierno abierto.